[Impacto K 2020] Informe financiero

2021-05-28 Leer en voz alta

En 2020, Karisma gestionó COP $2.851.293.636,83  que corresponde a USD $772.005,34 [1], provenientes de diversas fuentes que pueden distribuirse así:

El cuadro de distribución de los recursos por fuente reflejan el hecho de que Open Society Foundation nos entregó hacia finales de 2020 recursos para ser ejecutados entre 2020 y 2023, por eso se crece tanto el renglón correspondiente a Fondos Institucionales.

Durante 2020, los recursos que Karisma gestionó provinieron de contratos y donaciones de personas y organizaciones de la siguiente forma:

Fondos por proyecto o cooperación: Internews, Padf, Privacy International, Global Partner Digital, Indela, Cristian Aid, Fundación Universitaria de San Andrés, World Wide Web Foundation, Electronic Frontier Foundation, New America, Open Society Foundation, American University.

Fondos básicos (core funding): Open Society Foundation

Donaciones: N/A

Sector privado: Google Colombia Ltda, Apple.

Consultorías y capacitaciones: Land is Life, Genval, Swefor Colombia, APFCS (Citizen Data Audit), Fundalectura, Comundo, Biteca S.A.S, Consorcio Programas Solidarios, ITA – CHO, Peace Brigades International -PBI, Colombia, Fundación Oriéntame, Corporación de servicios a proyectos de Podion, El colectivo de Abogados José Alvear Restrepo (CAJAR), Det Norske Menneskerettighetsfond (Fondo Noruego).

Otros:  Estos ingresos corresponden a diferencias de cambio, rendimientos financieros y reintegros de gastos.

1. Respecto de la ejecución del presupuesto en 2020

Para 2020 se contaba con un presupuesto de COP $2.086.303.550,00  (USD $632.213,20 que fue calculado a una tasa de COP 3.300 por cada dólar), este presupuesto se ejecutó en un 76,81%, es decir COP $1.602.549.383 (USD $433.900 calculados a la tasa promedio de 2020 COP $3.693,36). 

El hecho de que se ejecutara menos de lo presupuestado, se explica porque el año 2020 estuvo marcado por la pandemia, que aunque modificó significativamente las actividades de la Fundación -como se explica en este documento-, no afectó sustancialmente la ejecución del presupuesto si se separa el presupuesto de la Fundación del del Global Congress -una actividad internacional que representaba más del 20% del presupuesto y no se pudo llevar a cabo-.

A pesar de la pandemia, el presupuesto de Karisma (sin considerar el de Global Congress), se ejecutó en casi el 90%.

A pesar de que la pandemia significó un importante desafío para todas las personas y organizaciones, la Fundación logró adaptarse a las nuevas condiciones operacionales (en lo laboral, lo personal y el ecosistema inmediato), ajustar su trabajo de 2020 sobre la marcha -principalmente asumiendo temas emergentes- y continuar con los compromisos previamente adquiridos y con las labores de consecución de recursos. 

También, teniendo en cuenta que la pandemia significó un importante desafío para todas las personas y organizaciones, la Fundación logró adaptarse a las nuevas condiciones operacionales (en lo laboral, lo personal y el ecosistema inmediato), ajustar su trabajo de 2020 sobre la marcha -principalmente asumiendo temas emergentes- y continuar con los compromisos previamente adquiridos y con las labores de consecución de recursos.

Respecto de los proyectos individuales comprometidos antes de la pandemia, todos se ejecutaron en tiempo y al 100% incluso si, por ejemplo, no hubo gastos en viajes que suelen ser costos importantes, lo que se hizo fue redireccionar y hacer actividades alternativas.  

Así, del presupuesto para 2020 fijado en COP $1.686.303.550 (USD 511.001,08 tasa de COP $3.300) se ejecutó el 89,63% equivalente a $1.511.463.926 (USD 409.238,18 tasa de COP $3.693,36).. Como era de esperarse las restricciones durante la pandemia no permitieron que se ejecutara el presupuesto en líneas como viajes (incluídos los institucionales) y otros, donde aparecen gastos de incidencia, oficina y representación que también sufrieron con las restricciones durante la pandemia.

Imposibilidad de realizar el Global Congress, un evento mundial que se llevaría a cabo en Cartagena en agosto de 2020

Las cuarentenas y aislamientos no permitieron llevar a cabo el Global Congress que contaba con un presupuesto de COP $400.000.000,00 (USD $117.647,06) de los cuales la Fundación recibió $361.254.339 (USD $97.811,84 a una tasa de COP $3.693,36), una vez se supo que no tendría lugar el Congreso la Fundación congeló la búsqueda y recepción de fondos con este propósito. 

Con el fin de mantener algo de la actividad prevista en la segunda mitad de 2020 se realizó una versión en línea del Congreso y se hicieron actividades de comunicaciones, por tanto, del dinero recibido se ejecutaron en 2020 COP $91.085.457 (USD $24.661,95 a la tasa efectivamente recibida) equivalentes al 22,77% del presupuesto originalmente aprobado. La decisión fue conservar el saldo para realizar el evento presencialmente, de ser posible, en 2021 o analizar alternativas según corresponda. 

2. En el balance debe diferenciarse entre los recursos para la administración y los de la ejecución de proyectos

De los recursos gestionados en 2020, 15,98% (COP $455.646.435 o USD $123.369,08) corresponden a recursos de operaciones propias y 84,02% (COP $2.395.647.202 o USD $648.636,26) son recursos para la administración y ejecución de proyectos concretos.

Como cada año esta clasificación es necesaria para entender las cifras que aparecen en los Estados Financieros de la organización y para comprender la forma como opera Karisma. La primera cifra es el total de Ingresos Operacionales y No operacionales (Donaciones o auxilios); mientras que los recursos recibidos para administración y ejecución de proyectos se manejan contablemente en la cuenta de INGRESOS A NOMBRE DE TERCEROS (cuenta 28 del Pasivo).

La razón para esta diferenciación es que en Karisma, de acuerdo con las normas contables colombianas, los recursos de proyectos específicos no se consideran recursos propios porque se asume que no tenemos control directo sobre ellos. Para nosotros estos recursos están comprometidos para un fin y por eso solo a medida que se hace el gasto se va legalizando. De esta forma, entendemos que mientras no se produzcan los pagos, en la forma prevista en los proyectos, el dinero recibido se debe a quien lo ha entregado para la ejecución del proyecto correspondiente. Estos recursos aparecen en el balance como “otros pasivos” lo que puede generar confusión.

3. La variación del activo corriente entre 2020 y 2019 fue del 205%

Esta variación se explica porque en 2020 se recibieron importantes recursos como financiación institucional de Open Society Foundation para ejecutar entre 2020 y 2023. De estos recursos la suma de COP $1,066,383,797 (USD 288.729,99) pasan para los siguientes ejercicios. 

4. La diversificación de los ingresos

El trabajo de Karisma es importante para los diferentes actores sociales y por eso buscamos tener un portafolio de financiadores diverso y de montos distribuidos de tal forma que se evite la dependencia de unos pocos financiadores, o incluso de uno solo. 

Adicionalmente, Karisma viene trabajando para aumentar los recursos propios, especialmente a través de consultoría y capacitaciones. Con este propósito se ha fortalecido el K+LAB.

Garantizar más recursos propios le da a la organización máyor flexibilidad en las decisiones sobre el uso de esos recursos.

Para ver los efectos de este trabajo es necesario ajustar el cuadro de los recursos gestionados por Karisma durante 2020 y restar los que no fueron ejecutados (al no realizarse el evento presencial del Global Congress o por dineros que se recibieron de Open Society Foundation para ser ejecutados hasta 2023) pues estas sumas distorsionan las cifras para efectos de comparación.

Una comparación de los recursos ejecutados por Fundación Karisma en 2020 con los recursos gestionados en 2019 muestra los efectos de este trabajo.

La comparación permite ver que en 2020 Karisma prácticamente duplicó los ingresos de la fundación en consultorías y capacitaciones, aumentó los fondos institucionales y de esta forma disminuyó la participación de los recursos provenientes de proyectos y sector privado.

5. Otros

El efectivo en bancos que tiene Karisma se invierte en productos financieros seguros y de mínimo riesgo (cuentas de ahorro, CDT y cuentas fiduciarias de mínimo riesgo). Finalmente, la Fundación cumple las normas legales en materia de propiedad intelectual y derecho de autor.

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