Experimentar con los datos de personas en situación de pobreza: una mala práctica para lograr la justicia social en Colombia

2020-02-19 Leer en voz alta

Hoy se celebra el día mundial de la justicia social. Para la Asamblea General de las Naciones Unidas, los Estados tienen el deber de desarrollar sistemas económicos “basados en los  principios de la justicia, la equidad, la democracia, la participación, la transparencia, la rendición de cuentas y la inclusión”. Por ello, reconoce que el desarrollo y justicia social son necesarios para la paz y seguridad y que para alcanzar estos propósitos, es necesario respetar y promover los derechos y libertades fundamentales.

Deberíamos celebrar la Justicia Social, pero la historia que traemos nos distancia decididamente de esa agradable intención.

El uso inapropiado y deliberado que el Departamento Nacional de Planeación -DNP-, iNNpulsa (entidad del Gobierno Nacional que apoya el crecimiento empresarial y la innovación) y Experian (dueña de DataCrédito), le está dando actualmente a los datos que se recolectan de las personas en situación de pobreza en Colombia para el Sisbén, contraviene el objetivo social de este sistema y podría implicar una vulneración de los derechos fundamentales de las personas beneficiarias.

En vez de una política social diseñada para la defensa de los derechos a la seguridad social, la intimidad y la protección de datos, estamos asistiendo a un viraje en el que las personas en situación de pobreza pasaron a ser clientes de terceros autorizados para usufructuar sus datos con la bandera del emprendimiento y la innovación del gobierno actual. Del análisis de esos datos depende el puntaje del Sisbén, y de ahí, la estabilidad de algunos aspectos de la vida de las personas como el acceso a servicios de  salud, educación y ayudas para la vejez y vivienda.

Así pues, nos está quedando grande el reto de usar la tecnología para disminuir la brecha entre los más ricos y los más pobres y para la lucha por la justicia social. Como lo menciona el Relator Especial sobre la Pobreza Extrema de Naciones Unidas en su más reciente informe, “En el estado de bienestar  se emplean tecnologías digitales  para vigilar, singularizar, acosar y castigar a los beneficiarios, especialmente los más pobres y vulnerables”.

Te compartimos los resultados de nuestro informe: Experimentando con la pobreza: El SISBÉN y los proyectos de analítica de datos en Colombia para descarga o puedes leerlo completamente más abajo.

Además, para entender mejor de qué se trata este caso, te invitamos a revisar nuestros blogs explicativos: 

¡No pueden ser tantos pobres! La exclusión de personas beneficiarias con analítica de datos. 

¡La suerte está echada! Los “merecedores” deben ser elegidos por sus “posibles” ingresos y no por lo que tienen.

¡Cúlpelos a ellos! La vigilancia sobre las personas en vulnerabilidad

Consulta los documentos fuente de la investigación en este link.

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